La primavera también cambia el paisaje de los casamientos en Buenos Aires. Con la llegada de los días más cálidos, el Rosedal de Palermo y el Jardín Japonés volvieron a convertirse en escenarios de ceremonias civiles, en una propuesta que permite celebrar uno de los momentos más importantes de una pareja en algunos de los espacios verdes más reconocidos de la Ciudad.
Durante esta semana, que marca el comienzo de la nueva estación, siete parejas se casaron el lunes en el Jardín Japonés, mientras que el viernes 25 se realizarán cinco ceremonias en el Patio Andaluz del Rosedal. La elección no es casual. Ambos espacios forman parte del paisaje cotidiano de Palermo, pero durante estas jornadas adquieren una función diferente: jardines, senderos y arquitectura se transforman en el marco de ceremonias civiles que reúnen a familiares y amigos.
La posibilidad de celebrar matrimonios en lugares emblemáticos de la Ciudad funciona desde 2017 y permite trasladar el tradicional trámite del Registro Civil a espacios públicos y culturales especialmente seleccionados. La propuesta tiene además una particularidad: las locaciones se habilitan de acuerdo con la época del año y dentro de un sistema de rotación. Para las parejas, significa sumar al acto civil un escenario que forma parte de la identidad porteña.

El cupo establecido es de 40 personas, incluidos los novios y los testigos. Para acceder a un turno, al menos uno de los contrayentes debe tener domicilio en la Ciudad y se requiere la documentación correspondiente, además de cuatro testigos mayores de edad. Los turnos para las próximas ceremonias se gestionan a través del Registro Civil porteño y dependen de las fechas y cupos disponibles.
La elección de estos espacios coincide además con el momento del año en que comienzan a aumentar los matrimonios en la Ciudad. Según datos del Registro Civil, entre septiembre y diciembre la cantidad de matrimonios prácticamente duplica la registrada durante los meses más fríos. En Palermo, esa llegada de la primavera tiene una postal particular: el Rosedal y el Jardín Japonés, dos lugares asociados al paseo, la naturaleza y el paisaje urbano, suman ahora otra escena a su actividad habitual.
Desde la implementación del sistema de casamientos en lugares emblemáticos, el Registro Civil porteño ya celebró más de 1.500 matrimonios bajo esta modalidad. Así, mientras Palermo recibe cada primavera a miles de vecinos y visitantes que recorren sus parques y jardines, algunos de esos mismos espacios también se convierten, por unas horas, en el escenario elegido para comenzar una nueva historia.

