Una iniciativa que combina compromiso social y políticas públicas concretas empieza a marcar la diferencia. Actualmente, 37 personas con discapacidad trabajan en el Ecoparque de Palermo desempeñándose en tareas de atención al público, en una propuesta que impulsa la inclusión laboral y fortalece la autonomía en uno de los espacios más visitados de la ciudad.
El proyecto forma parte del Plan de Acción de Discapacidad 2023–2027 y surge del trabajo conjunto entre el Gobierno porteño —a través de la Subsecretaría de Discapacidad liderada por Sofía Torroba— y diversas organizaciones de la sociedad civil como ADEEI, AMIA, CILSA, DISCAR, Fundación Chacras y Cascos Verdes. Esta articulación permite generar entornos laborales reales donde la participación y el aprendizaje se vuelven herramientas clave para el desarrollo personal.
“Tenemos que generar oportunidades porque ocho de cada diez personas con discapacidad no logran acceder a un empleo. Buscamos más inclusión y más autonomía”, expresó el jefe de Gobierno, Jorge Macri, destacando la importancia de políticas que amplíen derechos y oportunidades.
En una ciudad donde viven más de 300.000 personas con discapacidad y solo el 15,7% accede a un empleo, esta experiencia se presenta como un ejemplo concreto de transformación. El Ecoparque no solo ofrece un espacio de trabajo, sino también una oportunidad para repensar el rol de la inclusión en la vida cotidiana.

Con una mirada optimista y solidaria, la iniciativa se proyecta como un modelo replicable, tanto en el ámbito público como privado, demostrando que cuando se eliminan barreras y se construyen oportunidades, la inclusión deja de ser un ideal para convertirse en una realidad tangible.
El Ecoparque recibe más de 2 millones de visitantes al año. En este contexto, se rediseñó el sistema de atención con siete postas informativas distribuidas en todo el predio, donde las personas con discapacidad:
- Brindan orientación a visitantes
- Informan sobre recorridos y actividades
- Difunden el trabajo educativo y de conservación
La iniciativa incluyó un proceso integral de:
- Búsqueda y selección (más de 100 postulaciones)
- Entrevistas individuales y grupales
- Formación durante cuatro meses con capacitación teórica y práctica
- Acompañamiento técnico y articulación con familias y organizaciones

