La Ciudad apuesta por la flora nativa para recuperar la biodiversidad en los espacios verdes

La Comuna 15 y CEAMSE incorporaron nuevas especies autóctonas en la Rotonda de Agronomía
La iniciativa busca favorecer la presencia de aves, mariposas y otros polinizadores, y podría convertirse en un modelo para futuras intervenciones ambientales en distintos barrios porteños

La incorporación de especies vegetales autóctonas continúa ganando espacio en la agenda ambiental de la Ciudad de Buenos Aires. En esta oportunidad, la Rotonda de Agronomía, ubicada en la intersección de las avenidas San Martín y Zamudio, fue escenario de una nueva intervención destinada a fortalecer la biodiversidad urbana mediante la plantación de flora nativa.

La iniciativa fue impulsada en forma conjunta por la Comuna 15 y CEAMSE, con el objetivo de mejorar la calidad ambiental de uno de los principales espacios verdes del barrio y promover la recuperación de los ecosistemas urbanos a través de especies propias de la región.

Entre las variedades incorporadas se encuentran coronillo, verbena, melosa, flechilla mansa, pasto plata y carqueja, plantas que cumplen una función ecológica clave al proporcionar alimento y refugio para mariposas, abejas, aves y otros insectos polinizadores. Estos organismos desempeñan un papel fundamental en la reproducción de numerosas especies vegetales y en el equilibrio natural de los ambientes urbanos.

La utilización de flora autóctona también presenta otras ventajas ambientales. Al tratarse de especies adaptadas al clima y al suelo de la región, requieren un menor consumo de agua, demandan menos mantenimiento y ofrecen una mayor resistencia a las condiciones ambientales locales, favoreciendo una gestión más eficiente y sustentable de los espacios públicos.

Las plantas utilizadas en esta intervención fueron producidas íntegramente por CEAMSE en el Laboratorio de Cultivos In Vitro y en el Vivero Experimental que funcionan dentro del Complejo Ambiental Villa Domínico. Allí se desarrollan técnicas de micropropagación que permiten multiplicar ejemplares de especies nativas y destinarlos a proyectos de restauración ambiental en distintos puntos del Área Metropolitana.

Muy cerca de la rotonda, la Facultad de Agronomia ofrece una buena oportunidad para expandir la incorporación de flora nativa que sume a la biodiversidad

El Complejo Ambiental Villa Domínico constituye hoy un ejemplo de reconversión ambiental. Luego del cierre definitivo de su relleno sanitario en 2004, el predio fue transformado en un centro dedicado a la investigación científica, la conservación de especies vegetales y el desarrollo de tecnologías aplicadas a la gestión ambiental.

En ese espacio también funciona el Centro de Investigación y Desarrollo de CEAMSE (CIDEC), donde se impulsan proyectos vinculados con la restauración ecológica, la innovación tecnológica y el monitoreo ambiental, además del seguimiento permanente de aguas subterráneas, líquidos lixiviados y emisiones gaseosas.

La incorporación de estas especies en la Rotonda de Agronomía representa mucho más que una mejora paisajística. Se trata de una estrategia orientada a recuperar corredores biológicos dentro de la trama urbana, facilitando el desplazamiento de aves e insectos polinizadores entre plazas, parques y otros espacios verdes de la Ciudad.

La experiencia también abre la puerta para que iniciativas similares puedan replicarse en otros barrios porteños. En zonas con grandes superficies verdes, como Palermo, donde se concentran el Parque Tres de Febrero, el Jardín Botánico, el Ecoparque y numerosos corredores arbolados, la incorporación de flora nativa podría potenciar aún más la biodiversidad urbana y fortalecer la resiliencia ambiental frente al cambio climático.

Con este tipo de acciones, la Ciudad avanza hacia un modelo de planificación que no solo prioriza la creación y el mantenimiento de espacios verdes, sino también su calidad ecológica. La incorporación de especies autóctonas demuestra que pequeñas intervenciones pueden generar un impacto positivo en el ambiente, favoreciendo la conservación de la biodiversidad y promoviendo una relación más equilibrada entre el desarrollo urbano y la naturaleza.

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