La pista de atletismo del Parque Chacabuco, considerada uno de los principales puntos de encuentro para corredores de la Ciudad de Buenos Aires, se prepara para una transformación integral. El espacio, utilizado diariamente por atletas de alto rendimiento, grupos de entrenamiento, aficionados al running y vecinos que realizan actividad física, será sometido a una obra de restauración que demandará alrededor de 180 días.
Se trata de la única pista de atletismo de características profesionales ubicada en un parque público porteño y de acceso libre, abierta todos los días entre las 6 y las 23. Precisamente esa intensa utilización, sumada a problemas estructurales detectados desde hace varios años, motivó la decisión de realizar una intervención de fondo.
Quienes entrenan habitualmente en el Parque Chacabuco conocen desde hace tiempo el principal inconveniente del circuito: el deterioro de la superficie, especialmente en una de las curvas, donde la acumulación de agua tras las lluvias genera desniveles, roturas y pozos que afectan tanto el rendimiento deportivo como la seguridad de los usuarios.
Aunque la pista ya había sido renovada en 2022, aquella intervención no logró resolver definitivamente los problemas de drenaje que terminaron dañando nuevamente el pavimento sintético. Ahora, el proyecto impulsado por la Secretaría de Deportes de la Ciudad apunta a solucionar el origen del problema y no solamente sus consecuencias.
La obra abarcará casi 5.000 metros cuadrados y comenzará una vez finalice el proceso licitatorio actualmente en marcha.
Los trabajos incluirán:
- La remoción completa del solado existente.
- La reconstrucción de la base estructural de la pista.
- La ejecución de un nuevo sistema de drenaje y desagües pluviales.
- La limpieza y ampliación de las canaletas perimetrales.
- La conexión del sistema hidráulico con la red pluvial de la Ciudad.
- La colocación de una nueva carpeta sintética de alto rendimiento.
- La demarcación reglamentaria de los ocho carriles y de las áreas destinadas a salto en largo y lanzamiento de jabalina.
Según el cronograma previsto, los primeros 100 días estarán dedicados a las obras hidráulicas y de infraestructura, mientras que los 80 días restantes se destinarán a la colocación del nuevo piso deportivo y las terminaciones. Uno de los aspectos más destacados del proyecto será la instalación de un nuevo revestimiento sintético conocido como “Sistema Sándwich”, una tecnología utilizada en pistas de competencia internacional.

El nuevo pavimento estará compuesto por tres capas: una base elástica de caucho reciclado, una capa intermedia impermeable de poliuretano y una superficie superior de caucho virgen color terracota, diseñada para ofrecer mayor resistencia, elasticidad y seguridad durante el entrenamiento. Además de mejorar el confort para los corredores, este sistema cumple con los requisitos establecidos por World Athletics, lo que permitirá que la pista continúe siendo apta para la realización de competencias oficiales y pruebas federadas.
La licitación ya concluyó su etapa de presentación de ofertas y actualmente se encuentra en evaluación. Se estima que en las próximas semanas se conocerá la empresa adjudicataria, momento en el que también se definirá la fecha de inicio de los trabajos. A partir de entonces, la pista permanecerá cerrada durante aproximadamente seis meses, un plazo que implicará un cambio en la rutina de miles de corredores que deberán buscar espacios alternativos para entrenar.
Sin embargo, la expectativa es que la espera valga la pena. Una vez finalizada la obra, Buenos Aires volverá a contar con una pista pública de nivel internacional, preparada para soportar un uso intensivo y ofrecer mejores condiciones tanto para los atletas federados como para los miles de vecinos que hacen del running una parte fundamental de su vida cotidiana.

