La movilización de los vecinos de Palermo consiguió un resultado que parecía improbable cuando el proyecto fue anunciado: el Gobierno de la Ciudad decidió dejar afuera a la Plaza Inmigrantes de Armenia del plan para construir estacionamientos subterráneos bajo espacios públicos porteños. La confirmación fue realizada por el presidente de la Comuna 14, Martín Cantera, durante un encuentro con vecinos registrado y difundido en redes sociales. Allí explicó que la decisión fue transmitida por el jefe de Gabinete porteño, Gabriel Sánchez Zinny, y por el ministro de Desarrollo Económico, Hernán Lombardi.
Aunque la plaza continúa figurando en la documentación oficial publicada en el Boletín Oficial, Cantera aseguró que será retirada del proyecto cuando se formalice la adjudicación de la licitación o, en caso de reiniciarse el proceso, en un nuevo llamado. La decisión representa un triunfo para los vecinos de Palermo, que durante meses expresaron su rechazo a una obra que consideraban innecesaria y potencialmente perjudicial para uno de los espacios verdes más emblemáticos de la Comuna 14. Las críticas apuntaban a la intervención sobre el subsuelo de una plaza de uso intensivo, al posible impacto ambiental durante la construcción y al interrogante sobre si una ciudad que promueve la movilidad sustentable debe seguir generando infraestructura destinada al automóvil particular.
La exclusión de Plaza Armenia no significa el fin de la iniciativa. Mientras el Gobierno modificó sus planes para Palermo, el proceso licitatorio continúa para construir playas de estacionamiento subterráneas en otros cuatro puntos de la Ciudad. La Dirección General de Concesiones y Obras de Infraestructura aprobó la preselección técnica de las ofertas y dejó a un único consorcio en carrera para obtener la concesión por veinte años.
De acuerdo con la documentación oficial, las futuras playas estarán ubicadas en:
- Parque España, en Barracas.
- Lavardén y Los Patos, en Parque Patricios.
- Parque de la Innovación, en Núñez.
- Plaza Noruega, en Belgrano.
El próximo paso será la apertura de la oferta económica, instancia que determinará si el consorcio cumple con las condiciones establecidas para avanzar hacia la adjudicación. El Gobierno sostiene que estos estacionamientos tendrán un carácter “disuasorio”, permitiendo que los automovilistas dejen sus vehículos en puntos estratégicos para continuar el viaje utilizando el transporte público.

Sin embargo, el proyecto continúa generando interrogantes entre especialistas en planificación urbana y organizaciones vecinales. Uno de los principales debates gira en torno a si aumentar la oferta de cocheras realmente contribuye a disminuir el tránsito o, por el contrario, termina incentivando el uso del automóvil particular. También persisten las dudas sobre la conveniencia de intervenir el subsuelo de plazas y parques públicos para desarrollar concesiones comerciales de largo plazo.
Más allá del futuro de la licitación, el caso de Plaza Armenia deja una señal política difícil de ignorar. Hasta hace pocas semanas, ese espacio verde integraba oficialmente el proyecto impulsado por el Ministerio de Desarrollo Económico. Sin embargo, la organización de vecinos, las reuniones mantenidas con autoridades y la visibilidad que tomó el reclamo terminaron modificando una decisión que parecía definida.
El antecedente demuestra que la participación ciudadana puede incidir en grandes proyectos urbanos y abre un nuevo escenario para los barrios donde la construcción de estacionamientos subterráneos continúa prevista. En Palermo, al menos por ahora, la histórica Plaza Inmigrantes de Armenia permanecerá al margen de una obra que generó una de las discusiones urbanísticas más importantes de los últimos meses en la Comuna 14.

