Habrá controles para residentes, trabajadores y comerciantes, desvíos de colectivos, refuerzos en el transporte público y un amplio despliegue de seguridad
Palermo ya atraviesa un operativo especial por la visita del papa León XIV, que modificará durante varios días la circulación vehicular y el funcionamiento del transporte público en uno de los sectores de mayor movimiento de la Ciudad. Las restricciones incluyen cortes sobre la avenida del Libertador, desvíos de colectivos y controles para ingresar con vehículos a las zonas delimitadas.
El jefe comunal de la Comuna 14 detalló el esquema previsto y explicó cómo deberán proceder los vecinos, trabajadores y comerciantes que necesiten acceder a los sectores restringidos. El principal corte comenzó este miércoles sobre la avenida del Libertador, entre Bullrich y Sarmiento, donde quedaron inhabilitados los dos carriles que permitían la circulación vehicular.
Las restricciones se mantendrán durante las actividades previstas y la vigilia juvenil del martes. Una vez finalizados los encuentros, comenzarán la desconcentración y el desarme de las instalaciones para recuperar progresivamente el tránsito. El esquema podrá ajustarse según el movimiento vehicular en las calles alternativas. De hecho, ya fue necesario implementar un contracarril en Figueroa Alcorta por el cierre de Sarmiento y modificar algunos desvíos para evitar congestionamientos.
Los residentes, trabajadores y comerciantes que necesiten ingresar con vehículos deberán acreditar su vínculo con el área afectada por los cortes. El procedimiento también contempla a quienes deban acceder a una vivienda para asistir a un familiar o realizar alguna tarea. Quienes no tengan actualizado el domicilio en el DNI podrán presentar una declaración jurada digital. La misma alternativa estará disponible para las personas que trabajen dentro del perímetro.

El tránsito peatonal, en cambio, continuará permitido, aunque habrá circuitos y controles para ordenar los desplazamientos. Según explicó el jefe comunal, caminar por la zona seguirá siendo posible. Desde la Comuna también promueven que los comercios permanezcan abiertos durante el operativo. Para facilitar el acceso, los empleados deberán acreditar que trabajan dentro del perímetro restringido.
La magnitud de las actividades previstas obligará a montar una importante infraestructura sobre el corredor de Libertador. Las estimaciones difundidas por el jefe comunal contemplan una misa con alrededor de un millón de asistentes y una vigilia juvenil para la que ya hay 200.000 inscriptos. Para organizar las celebraciones se instalarán cerca de 40 pantallas sobre la avenida del Libertador, entre Sarmiento y Olleros, más de 30 carpas eucarísticas para distribuir la comunión, más de 2.500 baños y 160 puestos de comida e hidratación, además de espacios de asistencia sanitaria.
El recorrido del papamóvil se realizará por la avenida del Libertador, desde el túnel hasta el escenario principal. El público podrá observar el paso de León XIV desde los sectores habilitados a ambos lados de la avenida, tanto del lado de las viviendas como del parque y el Hipódromo. Los accesos estarán distribuidos sobre Figueroa Alcorta, Luis María Campos y en la intersección de Santa Fe y Bullrich.
También habrá restricciones en las inmediaciones de la Nunciatura Apostólica, donde se alojará el pontífice. Allí, el dispositivo de seguridad permanecerá activo desde el sábado hasta su partida.
Cambios en colectivos y subtes
El transporte público tendrá modificaciones para facilitar la llegada de los asistentes y reducir las complicaciones en las zonas afectadas. El subte funcionará con frecuencia de día hábil durante el lunes y el martes, pese a los feriados previstos para esas jornadas. La línea D, además, extenderá su horario durante la noche de la vigilia juvenil para facilitar el regreso de los participantes. Se estima que el servicio finalizará alrededor de las 23.
Las líneas de colectivos que circulan por Santa Fe tendrán refuerzos. En cambio, los servicios que habitualmente transitan por Libertador y algunos sectores de Las Cañitas deberán modificar sus recorridos y desviarse hacia Luis María Campos o Santa Fe. El operativo también contempla un importante despliegue de recursos humanos: más de 2.000 agentes de tránsito, 13.000 servicios policiales y 7.500 voluntarios destinados a colaborar con la organización y la asistencia al público.
La actividad hotelera y gastronómica también espera un movimiento significativo por la llegada de visitantes. Según lo señalado por el jefe comunal, numerosos hoteles y alojamientos temporarios ya registran niveles elevados de reservas.
Con las restricciones que se extenderán progresivamente hacia Recoleta desde el 7 de noviembre, Palermo será uno de los principales escenarios de un acontecimiento que exigirá coordinación entre seguridad, transporte, servicios y actividad comercial, además de cambios concretos en la rutina de quienes viven y trabajan en el barrio.


