Todas las autopistas de la Ciudad de Buenos Aires operarán bajo un sistema de peajes sin barreras, marcando el fin definitivo del cobro manual. Con esta medida, el Gobierno porteño completa la migración digital de su red vial, con el objetivo de agilizar el tránsito y mejorar la seguridad en la circulación.
El nuevo esquema, conocido como “peaje inteligente” o Free Flow, elimina las tradicionales cabinas y las reemplaza por pórticos de lectura digital. Estos dispositivos cuentan con cámaras láser capaces de captar las patentes de los vehículos y sensores que detectan automáticamente los dispositivos TelePASE, permitiendo el cobro sin necesidad de detenerse ni reducir la velocidad.
El funcionamiento se apoya en sistemas de reconocimiento automático de matrículas que procesan las imágenes en tiempo real y las cruzan con la base de datos de usuarios para concretar el pago de manera eficiente.
Según estimaciones oficiales, esta tecnología permitirá que quienes realizan dos viajes diarios ahorren hasta 36 horas al año que antes se perdían en filas en los peajes. Además, el sistema aporta beneficios ambientales, ya que reduce las emisiones de dióxido de carbono y disminuye el consumo eléctrico en un 80% en comparación con el modelo tradicional.
Con este avance, el 100% de las autopistas porteñas queda integrado al sistema sin barreras. Entre las principales arterias incluidas en esta transformación se destacan la Autopista Illia, pionera en adoptar el modelo en 2023; el Paseo del Bajo, que lo incorporó desde su inauguración en 2019; la Autopista 25 de Mayo, que suma nuevos pórticos en puntos estratégicos; y la Autopista Perito Moreno, que completó recientemente la eliminación de sus cabinas manuales.
De esta manera, la Ciudad consolida un cambio estructural en su infraestructura vial, apostando por la tecnología como herramienta para optimizar la movilidad urbana.

