Tendrá una población cada vez más envejecida y la Comuna 14 en cambio pasaría de 234.700 a 236.936 habitantes
La Ciudad de Buenos Aires se encamina hacia una transformación demográfica profunda. Las nuevas proyecciones elaboradas por el Instituto de Estadística y Censos porteño (Idecba), a partir de las estimaciones del Indec para el período 2022-2035, anticipan que la población porteña se reducirá en casi 160.000 habitantes durante los próximos nueve años.
Sin embargo, el fenómeno no será igual en todos los barrios. Mientras la mayoría de las comunas perdería población, Palermo aparece entre las excepciones: la Comuna 14 sería una de las apenas dos jurisdicciones porteñas que registrarían crecimiento hacia 2035. Según las proyecciones, la población total de la Ciudad pasaría de 3.121.189 habitantes en 2022 a 2.961.850 en 2035, una disminución cercana al 5%. El descenso se produciría a un ritmo estimado de entre 10.000 y 15.000 personas por año.
En ese escenario, Palermo tendría una evolución diferente. La población de la Comuna 14 pasaría de 234.700 habitantes a 236.936, es decir, unos 2.236 habitantes más. El crecimiento sería leve, pero adquiere otra dimensión cuando se lo compara con el comportamiento general de la Ciudad. La otra comuna que crecería sería la Comuna 8, integrada por Villa Soldati, Villa Riachuelo y Villa Lugano, que pasaría de 232.923 a 239.399 habitantes, con un incremento del 2,8%.
Más allá de la cantidad total de habitantes, el dato que probablemente tendrá mayor impacto sobre la vida cotidiana de Buenos Aires es el cambio en la composición de la población. Las proyecciones muestran un marcado envejecimiento demográfico. La cantidad de niños de entre 0 y 4 años pasaría de 148.829 en 2022 a 119.919 en 2035, una reducción del 19%. El descenso sería todavía más pronunciado entre los chicos de 5 a 14 años, cuya población podría contraerse entre un 40% y un 47%. Se trata de generaciones nacidas durante la etapa de fuerte descenso de la fecundidad.
En el otro extremo de la pirámide poblacional aparece el crecimiento de las edades más avanzadas. Las personas de 85 años y más pasarían de 105.320 a 126.349, un incremento del 20%. La imagen que surge de las proyecciones es clara: la base de la pirámide poblacional se achica mientras la cúspide se ensancha. Los jóvenes de 15 a 34 años también perderían peso relativo, aunque de manera más moderada. En cambio, el grupo de 40 a 64 años crecería entre un 9% y un 16%, mientras que la población de 65 a 79 años se mantendría relativamente estable.
El caso de Palermo resulta particularmente interesante porque combina una población numerosa con una proyección de crecimiento en un contexto general de descenso. La Comuna 14 pasaría de 234.700 a 236.936 habitantes, una variación de alrededor del 1%. No se trata de una expansión demográfica significativa, pero sí de una diferencia respecto de buena parte de la Ciudad.
La proyección también permite pensar en qué tipo de población tendrá Palermo en la próxima década. El crecimiento demográfico no implica necesariamente una mayor cantidad de niños o jóvenes. La tendencia general que atraviesa a Buenos Aires apunta hacia una población de mayor edad, con consecuencias sobre la demanda de servicios de salud, movilidad, vivienda, espacios públicos y propuestas recreativas.

En otras palabras, Palermo podría tener más habitantes en 2035, pero dentro de una Ciudad con una estructura poblacional muy diferente de la actual. Esto también plantea desafíos para el barrio. Una población más envejecida requiere pensar el espacio urbano desde otras necesidades: accesibilidad, veredas, transporte, cercanía de servicios, atención sanitaria y espacios verdes capaces de responder a una población con mayor expectativa de vida.
El contraste con Palermo se vuelve más evidente al observar el resto del mapa porteño. La Comuna 3, que comprende Balvanera y San Cristóbal, y la Comuna 9, integrada por Mataderos, Parque Avellaneda y Liniers, serían las más afectadas, con descensos de aproximadamente 10,4%. La Comuna 10 tendría una caída del 9,4%, mientras que las comunas 2, 5 y 6 registrarían reducciones de entre el 7% y el 8%. La Comuna 1, que incluye sectores como Retiro, San Telmo, La Boca, Puerto Madero y el área central, se mantendría prácticamente estable.
Así, el futuro demográfico porteño no se distribuirá de manera uniforme. Habrá barrios que pierdan habitantes, otros que se mantengan y apenas dos comunas que logren crecer. Palermo estará entre estas últimas.
Las proyecciones también muestran que las mujeres continuarán siendo mayoría en la Ciudad, aunque su participación porcentual se reduciría levemente. En 2022 representaban el 53,8% de la población porteña, con 1.680.354 mujeres sobre un total de 3.121.189 habitantes. Para 2035 representarían el 53,2%, con 1.576.723 mujeres sobre los 2.961.850 habitantes proyectados. La diferencia está vinculada, entre otros factores, con una mayor esperanza de vida femenina y con la estructura de edades de la población.
Tres factores detrás del cambio
El Idecba elaboró sus proyecciones a partir de tres componentes centrales del crecimiento demográfico: fecundidad, mortalidad y migración. En materia de fecundidad, el escenario contempla una caída inicial y una recuperación posterior, en convergencia con la trayectoria nacional. Para la mortalidad se proyecta una mejora gradual de la esperanza de vida y de otros indicadores, mientras que en materia migratoria se estima un saldo internacional prácticamente nulo y un saldo interno levemente negativo.
El resultado es una Buenos Aires que hacia 2035 tendrá menos habitantes, pero una población de mayor edad. Y dentro de esa transformación, Palermo aparece como una particularidad: mientras la Ciudad pierde población, la Comuna 14 lograría sostener e incluso aumentar levemente su cantidad de habitantes. El dato abre una pregunta que excede las estadísticas: ¿cómo será el Palermo de 2035 y qué cambios necesitará un barrio que seguirá creciendo, pero dentro de una Ciudad cada vez más envejecida?

