Con la incorporación de nuevo equipamiento deportivo y recreativo, mejoras en el paisajismo, la accesibilidad y el mobiliario urbano
La intervención permitió transformar uno de los espacios públicos más concurridos de la zona, consolidándolo como un punto de encuentro para estudiantes, vecinos y trabajadores del área. La obra se desarrolló sobre una superficie cercana a los 20.000 metros cuadrados y dio continuidad a la puesta en valor iniciada en 2018. En esta etapa, los trabajos se concentraron en el sector lindero a la calle Paraguay, que hasta el momento no había sido intervenido y presentaba un avanzado estado de deterioro en su infraestructura y equipamiento.
Antes de la remodelación, el área combinaba sectores pavimentados y espacios verdes con una cancha deportiva, postas de ejercicio y gradas de hormigón desgastadas. El solado mostraba fisuras y desniveles que dificultaban la circulación peatonal, mientras que el equipamiento deportivo se encontraba dañado y escasamente integrado al entorno. La intervención incluyó la rehabilitación completa de las superficies, con la ejecución de un nuevo contrapiso de hormigón que mejoró las condiciones de seguridad, accesibilidad y confort para los usuarios. Esta renovación permitió reorganizar el espacio y facilitar su uso cotidiano.
Uno de los ejes principales del proyecto fue la creación de un nuevo sector deportivo, equipado con una posta de calistenia y canchas de fútbol, vóley y básquet, diseñadas específicamente para cada disciplina. El objetivo fue promover la actividad física y el uso intensivo del espacio público al aire libre. Además, se incorporó un sector multiuso destinado a actividades recreativas y de bienestar, como yoga y talleres, lo que amplió la diversidad de usos posibles. En materia de paisajismo, las antiguas gradas de hormigón fueron reemplazadas por canteros con vegetación, incrementando la presencia de verde y favoreciendo una mejor integración paisajística. También se sumaron nuevos canteros en el acceso principal de la plaza.
La renovación contempló la creación de un área de descanso y encuentro orientada especialmente a la comunidad estudiantil, en función de la cercanía con las facultades de Medicina y Odontología de la Universidad de Buenos Aires. Allí se instaló mobiliario urbano con mesas y bancos integrados, pensado para el estudio, el descanso y las actividades cotidianas entre clases. El proyecto incluyó, además, mejoras en el sistema de alumbrado, con el objetivo de reforzar la seguridad y extender el uso del espacio durante el horario nocturno. Desde el Gobierno de la Ciudad destacaron que estas acciones buscan fortalecer el rol de Plaza Houssay como un nodo urbano clave, vinculado a la vida universitaria, sanitaria y barrial, e invitaron a estudiantes y vecinos a colaborar en su cuidado y preservación.


