El SAME atiende unas 250 mil llamadas por año y cuenta con más de 1.300 trabajadores y 110 vehículos
La red de emergencias médicas de la Ciudad sumó una nueva base estratégica en Liniers, a pocos metros de la guardia y del helipuerto del Hospital Santojanni. La incorporación apunta a mejorar la capacidad de respuesta ante las situaciones más críticas, especialmente aquellas identificadas como códigos rojos, en las que existe riesgo de vida.
La nueva sede, ubicada en Pilar 950, funcionará las 24 horas, todos los días del año, y tendrá conexión directa con la central operativa del SAME y con la línea 107. Es la base número 32 del sistema y la sexta que se incorpora durante la actual gestión.
Uno de los principales objetivos es sostener el tiempo promedio de llegada ante una emergencia, que actualmente se encuentra por debajo de los cinco minutos. Para lograrlo, la estrategia no depende solamente de sumar ambulancias, sino también de distribuir las bases de manera que los equipos puedan acercarse rápidamente a los lugares donde son requeridos.
Actualmente, el SAME cuenta con 10 bases hospitalarias y 22 extrahospitalarias, además de tres helipuertos y 11 puntos habilitados para el aterrizaje y despegue de helicópteros. En total, más de 1.300 personas integran el sistema, que recibe alrededor de 250 mil llamadas anuales.
La flota está compuesta por 110 vehículos: 70 ambulancias y 40 unidades especiales, entre motos, helicópteros y móviles preparados para intervenciones específicas, como neonatología o terapia intensiva. El dispositivo se completa con servicios especializados, entre ellos el SAME Psiquiátrico, destinado a responder ante emergencias de salud mental en la vía pública.
Durante los últimos años también se incorporaron nuevas herramientas tecnológicas. Entre ellas se encuentra el SAME aéreo nocturno y una unidad táctica, inteligente y eléctrica equipada con paneles solares, diseñada para intervenir en situaciones con múltiples víctimas. La tecnología también forma parte de la atención cotidiana: las ambulancias cuentan con computadoras que permiten recolectar información y mantener comunicación en tiempo real con los hospitales, facilitando la decisión sobre el destino de los pacientes.
La nueva base de Liniers se suma así a una estructura que busca que la respuesta ante una emergencia no dependa solamente de la velocidad de una ambulancia, sino de una red cada vez más integrada entre bases operativas, hospitales, equipos especializados y sistemas de comunicación.


