Los concesionarios deberán incorporar sanitarios públicos, conectividad e iluminación, pero podrán vender alimentos y bebidas sin elaborarlos en el lugar
Seis espacios verdes de Palermo forman parte del nuevo esquema de concesiones gastronómicas que impulsa el Gobierno porteño. La adjudicación contempla la instalación de cafés que sumarán servicios para quienes utilizan los parques y plazas de la Ciudad. En Belgrano, el espacio incluido es el Parque de las Américas.
En Palermo, los lugares alcanzados son la Plaza Armenia, la Plaza Sicilia, la Plaza del Club Alemán de Equitación, el Parque Ernesto Jaimovich, el Parque del Velódromo y la Plaza Florencio Sánchez. La iniciativa comprende otros espacios verdes de la Ciudad, entre ellos el Parque Los Andes, en Chacarita.
Los establecimientos deberán contar con baños públicos, conexión Wi-Fi, iluminación y espacios para bicicletas. La inversión estará a cargo de los adjudicatarios, que tendrán permisos de explotación por cinco años.
Sin embargo, los locales tendrán una limitación gastronómica: podrán comercializar alimentos envasados, bebidas, golosinas y productos de confitería, pero no elaborar comida dentro de las instalaciones. La propuesta apunta a incorporar puntos de servicio en los espacios verdes sin convertirlos en cocinas o restaurantes tradicionales.

Los permisos quedaron distribuidos entre nueve adjudicatarios. En Palermo, Early Bird SA estará a cargo de la Plaza Armenia y la Plaza Sicilia; Explotaciones Coloniales SRL tendrá la Plaza del Club Alemán de Equitación; Urban Grounds Consorcio de Empresas explotará la Plaza Florencio Sánchez; La Esquina de Merlo SRL, el Parque Ernesto Jaimovich, y LJM Parking SRL, el Parque del Velódromo. En Belgrano, Tomás Wilhelm administrará el espacio previsto en el Parque de las Américas.
El programa prevé una inversión privada estimada en 4,6 millones de dólares para el conjunto de los espacios. Los cánones mensuales iniciales van de $860.000 a $4.752.000, con un total de $38,3 millones mensuales entre los 16 permisos. Según las condiciones establecidas, el pago del canon comenzará una vez amortizada la inversión comprometida por cada adjudicatario.
La iniciativa abre una nueva etapa para estos espacios públicos, con la promesa de sumar infraestructura y servicios para los visitantes. El desafío será que las instalaciones mejoren la experiencia cotidiana de los vecinos y se integren al uso recreativo de los parques, sin afectar el carácter público de esos lugares.

