La estación Scalabrini Ortiz de la Línea D, una de las más utilizadas por los vecinos de Palermo, incorporará finalmente ascensores para mejorar la accesibilidad de sus pasajeros. Subterráneos de Buenos Aires (SBASE) lanzó una licitación para la compra e instalación de dos equipos, con un plazo de obra previsto de 12 meses desde el inicio de los trabajos.
La intervención apunta a resolver una de las principales dificultades que todavía presenta esta estación: Scalabrini Ortiz es una de las pocas paradas de toda la red de Subtes que no dispone actualmente de ningún medio de elevación, ya que no cuenta ni con ascensores ni con escaleras mecánicas. La futura instalación tendrá un impacto directo para quienes tienen dificultades para utilizar las escaleras, pero también para adultos mayores, personas que se desplazan con cochecitos de bebés, pasajeros con equipaje y usuarios con movilidad reducida.
Ubicada sobre la avenida Scalabrini Ortiz, la estación forma parte del tramo de la Línea D que atraviesa Palermo y conecta el barrio con el centro porteño y otros puntos de la Ciudad. Por su ubicación, constituye una alternativa cotidiana para miles de pasajeros que utilizan el Subte para trasladarse hacia sus lugares de trabajo, estudio, centros comerciales y otros puntos de la Capital Federal.

La ausencia de medios de elevación se convirtió durante años en una de las principales materias pendientes de la estación. Para quienes no pueden utilizar escaleras, llegar desde la calle hasta el andén implica actualmente una dificultad que no existe en buena parte de las estaciones más modernas de la red. La incorporación de los ascensores se suma a las distintas intervenciones que se vienen realizando en las estaciones de la Línea D para mejorar su infraestructura y las condiciones de circulación de los pasajeros.
En el caso de Scalabrini Ortiz, la obra permitirá avanzar un paso más en materia de accesibilidad universal, un aspecto que adquirió cada vez mayor importancia en la planificación del transporte público porteño. El proyecto contempla dos ascensores, que serán adquiridos e instalados mediante una licitación financiada con un crédito internacional. Una vez firmada el acta de inicio, el plazo establecido para completar los trabajos será de 12 meses.
La llegada de los ascensores permitirá que una estación histórica de Palermo, utilizada diariamente por vecinos y trabajadores del barrio, pueda finalmente ofrecer una alternativa de acceso para quienes hoy encuentran en las escaleras una barrera para utilizar el transporte subterráneo. No se trata solamente de incorporar nuevos equipos: significa eliminar una barrera que durante años condicionó el acceso a uno de los principales medios de transporte del barrio.

